Estimado Mario Vargas Llosa,
Tengo que hacer dos disculpas. Primero, soy Inglés, y mi español es terrible; pero, sospecho usted ya ha caído en la cuenta este problema. Segundo, no he leído ningún de tus novelas. No obstante, he leído tu buen libro pequeño “Cartas a un joven novelista” (en inglés).
Me gusta mucho el libro, pero mi problema es un poco diferente que tu joven novelista. Todos los días, combato el tiempo. Preocupo de el trabajo de escribiendo, y intentar trabajo serio. Me despierto a seis o siete hora, y empiezo escribir. Escribir dos miles palabras casi todos los días, y casi todos los días, cuando he escribido dos miles palabras – basta, termino. Siempre siento perezoso. ¡Perezoso!
Escribo dos miles palabras basta rápido, pero siempre siento no son buenos. Pero, intento usar el “método automático”, entonces no quiero cambiar muchos de mis oraciones. Cuando cambio mis oraciones, no es posible escribir mucho. Si escribo despacio, no puedo escribir nada.
Entonces, cuando como mi almuerzo, tengo algunas nuevas páginas, pero no son fascinantes o elegantes. Después de mi almuerzo, mi vida actual me se acerca sigilosamente. Tengo que dar clases, o mi novia dulce quiere quedar con me, o necesito hacer un cien importante y inútil cosas. Es fácil decir que estoy siempre ocupado en la mañana. Es muy difícil decir que quiero también ocupado en las tardes, especialmente porque yo se probablemente no puedo hacer mucho. Pero, en mi bezo, siento que si no puedo trabajar mas duro, no soy un escritora. ¿Un escritora serio necesita escribir ocho hora un día?